Cómo elegir un pincel y no arrepentirte

Cómo elegir un pincel y no arrepentirte

La primera pregunta no es qué pincel, sino con qué vas a pintar. El óleo y
el acrílico necesitan un pincel con cuerpo que aguante pintura espesa; la
acuarela necesita uno que cargue mucha agua y regrese solo a su punta.
Usar el equivocado no arruina el trabajo, pero te hace pelear con la
herramienta todo el rato.

Pelo natural o sintético. El natural carga más pintura y suelta más
parejo, pero cuesta más y hay que cuidarlo. El sintético de hoy es mucho
mejor de lo que era hace diez años y aguanta el acrílico, que es
especialmente duro con las cerdas. Si estás empezando, sintético de buena
calidad rinde más que natural barato.

La forma manda sobre el precio. Un redondo hace línea y mancha, un plano
hace bordes rectos y superficies, una lengua de gato hace las dos cosas a
medias. Con tres pinceles bien elegidos avanzas más que con un juego de
doce.

Y un detalle que confunde a todos: el número del mango no es una medida
estándar. Un número 6 de una marca puede ser más ancho que un número 8 de
otra. Compara el ancho real de la cerda, no el número.

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